
Simples ideas que se aventuran más allá de los últimos limites de todo conocimiento, aventuras espaciales fuera de toda caracterización arquitectónica existente. Donde líneas, volúmenes, ya no son elementos arquitectónicos mudos, sino signos, códigos formales, que hablan, transmiten su contenido, estimulan al humano que lo experimenta, dialogo hombre- edificio…comunicación, donde materiales constructivos y razón se fusionan (emisor)…donde el humano contempla, percibe (receptor)…
Arquitectura, que rompe los lasos o fuerzas que la atan a lo ya pensado, experimentado, lo visto… haciendo de cada composición volumétrica una nueva expresión, un nuevo dialogo… una nueva experiencia…nace así, la arquitectura razonada, expresiva, destinada al deleite humano…y pensada por humano…
NO SON LAS COSAS QUE PENETRAN EN LA CONCIENCIA, SINO NUESTRA MANERA DE RELACIONARNOS CON ELLAS…
















